martes, 13 de enero de 2015

Carole King: Tapestry (1971)


A ver... viendo la portada... ¿Qué es lo que parece este disco? Pues un proyecto íntimo, personal, confortable, en el que Carole King se siente cómoda y como en casa. Más allá de las virtudes de este trabajo en el que el pop y el ryhthm´n blues se dan la mano, es sencillamente uno de los discos esenciales de la historia de la música norteamericana. Llegó a vender 25 millones de copias, y encabeza (es decir, en el número 1) unas cuantas de las mejores listas que se han redactado sobre obras maestras.
Precioso y fundamental.

10/10

El disco completo:
https://www.youtube.com/watch?v=RqQXvcr9Uag&list=PLG0W27j3Wle3UPTQfPJeys9K2h5q0gUJQ

Coverdale · Page (1993)


Superproyecto que unió al cantante de Whitesnake, David Coverdale, con el guitarrista de Led Zeppelin Jimmy Page. A pesar de lo magnífico que fue este trabajo y de las buenas ventas que tuvo, ambos separaron sus carreras al poco tiempo. En realidad se rumorea que fue a causa de presiones para que Page se volviera a unir con su antiguo compañero de Led Zeppelin, Robert Plant (cosa que ocurrió poco después). 
Aun así, este hijo perdido fue un regalo estupendo durante la década de los años 90.

8/10

El disco en caótico max-mix:

David Gilmour (1978)


Pink Floyd era un compuesto químico a punto de hacer explosión por estas fechas, así que sus miembros, intentando escapar del monstruo, trabajaron en diferentes álbumes intentando que sus carreras despegaran en solitario. Pero era casi imposible alcanzar el éxito de la banda de la que surgieron. Este fue el primer trabajo de David Gilmour, y a pesar de que su éxito fue mediano, resultó de una calidad magnífica. Era intimista, tal vez un poco frío, pero te arrastraba hasta sumergirte por entero. Merece la pena recuperarlo.

8/10

El disco completo:
https://www.youtube.com/watch?v=Gvo2vUIV88c

Gamma Ray: Insanity and genius (1993)


Antes de que Gamma Ray se subiera al carro facilón de la moda épica alemana (Venga... ¡Vamos todos a sonar como Blind Guardian!), Kai Hansen compuso unos discos mucho más extravagantes, creativos y barrocos dentro de la corriente del Power Metal. Para muchos, su cumbre fue este trabajo en el que todavía contaba con un cantante principal, Ralf Scheepers, que muy pronto saldría del mapa. Dejando por completo atrás los tiempos de Helloween, Kai Hansen consiguió al fin obtener un sonido muy personal, desquiciante, burlón incluso... aunque lamentablemente dejaría de lado esa tendencia para embarcarse en las corrientes dominantes en el mercado. Así que no solo es un buen disco, sino una rareza aparte. 

9/10

El disco completo:

Frank Zappa: Hot rats (1969)


Una de las gruppies que formaban parte de la recua de Zappa se asoma desde una piscina vacía en una de sus portadas más extrañas y conocidas. Zappa había dejado atrás a The Mothers of Invention y comenzaba a trabajar en discos con su propio nombre por bandera. En esta ocasión se propuso elaborar una extravagancia instrumental que únicamente contendría un tema cantado por su amigo, Captain Beefheart, mientras que el resto serían delirios de guitarra, violín y teclado. Hot Rats resultó una maravilla llena de fuerza e imaginación para la que contó con músicos como el violinista Jean Luc Ponty, el guitarrista de Little Feat, Lowell George (aunque no aparece en los créditos) y el multiinstrumentista Ian Underwood. 
No es fácil... pero es increíble.

10/10

El disco completo:
https://www.youtube.com/watch?v=PegsHwCW6WY

lunes, 12 de enero de 2015

Neil Young: Everybody knows this is nowhere (1969)


Se dice que Neil Young tenía una fiebre espantosa cuando compuso algunos de los clásicos que impregnan este, su segundo trabajo en solitario. Acompañado de la banda Crazy Horse, el canadiense nos ofrece un delirio de folk rock con olor a marihuana (a la que sigue siendo fiel a día de hoy) que nos arrastra con fijación hipnótica. 

10/10

El disco completo:

Pete Seeger: We shall overcome at Carnagie Hall (1963)


Grabación histórica en la que Pete Seeger abogaba por los derechos humanos con su folk incendiario. Está considerado como un documento importante en el cruce entre música y política, y por tanto va más allá de lo que un disco pueda suponer como concepto artístico. Es más bien un momento representativo en la batalla por la igualdad y por el fin del segregacionismo.

10/10

We shall overcome: